La senadora argentina Patricia Bullrich anunció en su cuenta de X que presentó una denuncia formal ante el Comité de Ética de la Conmebol contra Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino. En su mensaje, afirmó que ambos “deben ser investigados a fondo” y cuestionó presuntas irregularidades vinculadas a la conducción de la AFA, incluyendo conflictos de interés, uso indebido de recursos y posibles vínculos con hechos actualmente bajo investigación judicial. La presentación solicita que Conmebol determine si estas conductas podrían contravenir su Código de Ética y sus normas de integridad.
La denuncia adquiere relevancia regional porque involucra a un dirigente que ocupa posiciones centrales dentro del fútbol sudamericano. Tapia es vicepresidente segundo de Conmebol y uno de los representantes sudamericanos ante el Consejo de la FIFA, piezas clave dentro de la estructura que sostiene a Alejandro Domínguez. Para quienes deseen profundizar en el contexto previo, el análisis publicado en este medio bajo el título “La crisis de Tapia sacude el poder que sostiene a Alejandro Domínguez” desarrolla la dimensión regional del caso.
La denuncia de Patricia Bullrich apunta a los dirigentes Claudio Tapia y Pablo Toviggino ante el Comité de Ética de Conmebol.
Un expediente que sale de Argentina y golpea a Conmebol
En su publicación, Bullrich mencionó interrogantes sobre el manejo de fondos, premios, contrataciones, sociedades vinculadas y movimientos económicos asociados a la dirigencia de la AFA. Estos elementos fueron incorporados en su denuncia formal ante Conmebol, solicitando que el organismo evalúe si podrían constituir violaciones a normas de integridad o transparencia. Con ello, el conflicto deja de circunscribirse al ámbito argentino y adquiere impacto institucional para la región.
El efecto es inmediato: la crisis de la AFA ingresa ahora al área de responsabilidad de Conmebol. Si el Comité de Ética decide avanzar, se verán obligados a analizar el rol de uno de los dirigentes que sostienen parte del bloque político sudamericano en los espacios de decisión global. El segundo párrafo queda más conciso para mantener ritmo.
Quiénes deben investigar a Tapia
El Comité de Ética de Conmebol está compuesto por Juan Bautista Mahiques, Rudolf Fischer Schenk, Juan Andrés Osorio, Natale Amprimo Plá y Joao Rafael de Sousa Caetano Soares.
Este órgano debe evaluar un expediente que involucra a un dirigente que forma parte de la arquitectura interna de Conmebol. Analizar o no la denuncia de Bullrich no es un acto administrativo menor: implica decidir si se abre una investigación que podría modificar el equilibrio regional.
Denuncié a Tapia y Toviggino ante el Comité de Ética de la CONMEBOL. Deben investigar a fondo a esta mafia que conduce la AFA y ensucia al fútbol argentino.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) December 15, 2025
A las mansiones, Ferraris y toda esa plata sucia que venimos viendo en los noticieros, me pregunto:
- ¿Dónde está la… pic.twitter.com/d9RMOaPGmD
Domínguez entra inevitablemente en el tablero regional
La tensión sobre Tapia repercute directamente en Alejandro Domínguez, cuya posición se sostiene en parte por la unidad política y funcional con la dirigencia argentina. Tapia ha sido un aliado estratégico dentro del bloque sudamericano, y cualquier inestabilidad en su figura impacta en las correlaciones de fuerza que sostienen el liderazgo de Domínguez.
A esto se suma que Domínguez enfrenta cuestionamientos sobre aspectos administrativos, fiscales y empresariales vinculados a su entorno y a la estructura de Conmebol. En ese marco, la denuncia contra Tapia abre una zona de vulnerabilidad adicional: si el Comité de Ética decide avanzar, la presión se trasladará al propio presidente del organismo; si no avanza, se acentuarán las dudas sobre la capacidad institucional del sistema para procesar conflictos internos.